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miércoles, 2 de octubre de 2019

MI PELÍCULA "DON JUAN" INVITADA AL FESTIAL DE BIARRITZ

Estoy en Biarritz, Francia, participando del Festival Internacional de Cine 2019, donde mi película DON JUAN, sobre la vida de mi maestro Juan Filloy ha sido especialmente invitada. Un orgullo y un honor!

jueves, 16 de mayo de 2019

DIÁLOGO ENTRE ESCRITORES, EN COSTA RICA

Invitado al Festival Centroamérica Cuenta, en San José, Costa Rica, anoche en una mesa sobre "Los placeres de contar historias", con Claudia Piñeiro, el narrador y guionista Guillermo Arriaga, y el narrador chileno Pablo Simonetti.
https://www.facebook.com/festivalcac/videos/382521329030544/

viernes, 29 de marzo de 2019

Ponencia en el VIII CONGRESO INTERNACIONAL DE LA LENGUA

CILE....  27 de Marzo de 2019


"Retos del español en la educación del siglo XXI”


Ponencia general, Mesa 3. Por Mempo Giardinelli

Agradezco esta oportunidad al poeta Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, y declaro, de entrada, que no soy lingüista. Soy apenas un inventor de ficciones, que además escribe en un diario argentino y es docente universitario desde hace más de 30 años.

Estoy cierto de que históricamente los escritores/as de Nuestra América tenemos la responsabilidad de ayudar a que nuestros pueblos mejoren su expresión hablada y escrita, y es ése un curioso magisterio que recorre nuestra inmensa geografía desde México hasta la Patagonia y la Tierra del Fuego, para que una generación tras otra entren en mundos poéticos, y ficcionales, en los que la bestialidad imperante en el mundo, y la que vemos en nuestras calles a diario, resulte al menos cuestionada, explicada, y atenuada. Porque la escritura es una versión, acaso la más bella, de la lengua que hablamos. Y por eso toda lengua bien hablada, bien escrita y bien leída, contribuye a la estética del mundo aunque las grandes mayorías no lo adviertan. Y es claro que las democracias también se construyen desde el bien decir.

Que la nuestra es la lengua de Cervantes, es un lugar común universal. Pero nosotros los americanos podemos decir que no es solamente la de Cervantes. Porque es también la lengua de Sor Juana y de Sarmiento, la de Borges y Cortázar, y la de Neruda, García Márquez y Juan Rulfo. Y es la lengua de Angélica Gorodischer y Mario Benedetti, de Elena Poniatowska y Noé Jitrik y la de tantos/as poetas, narradores y ensayistas que escriben en Castellano. Miles de autores/as que encontramos en toda la historia americana, para quienes las reglas de la lengua jamás prohibieron que se las quebrante, a condición de conocerlas. Y así han creado una magnífica literatura que hoy nos expresa y representa a más de 500 millones de personas, incluyendo obviamente a casi 50 millones de españoles. 

La lengua que hablamos está viva y en expansión, y los escritores, periodistas, ensayistas e intelectuales en general, que trabajan y se expresan en ella, contribuyen de manera principal a las modificaciones periódicas que acepta la Real Academia. Que a la corta o a la larga las admite. Y las que no acepta no por eso quedan desautorizadas. Es una lengua maravillosa, que siempre está más allá de lo canónico.

El Castellano es una lengua además que, después del chino mandarín, es la más hablada del planeta por el número de personas que la tienen como idioma materno. Y es también la lengua romance que ha alcanzado mayor difusión en el mundo contemporáneo, y es uno de los seis idiomas oficiales de las Naciones Unidas, el segundo más estudiado en todo el planeta después del Inglés, y el tercero más utilizado en Internet.

Por supuesto, doy por descontado que han reparado ustedes en que no digo Españolsino Castellano. Y es que por más que todos los programas de computación del mundo cambien el vocablo "castellano" por "español", en realidad el "idioma español" yo no sé si realmente existió, o existe, y más bien presumo que si su uso se generalizó fue por la sumisión al barbarismo de traducir el vocablo inglés "spanish".

La mismísima Constitución Española de 1978 establece en su Preámbulo "proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones" y en el inciso 1 del artículo 3 del Título Preliminar declara que: "El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla". Y el inciso 2 precisa que: "Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos". 

O sea que son muchas las lenguas que se hablan en España, pero el idioma (o sea "la lengua de un pueblo o nación", y su "modo particular de hablar") es el Castellano.

El Español, entonces, y dicho con toda franqueza, es un concepto que empezó a instalarse a partir de traducciones, intereses económicos y de expansión geopolítica, y su imposición universal puede pensarse que se inició hace menos de 30 años, cuando los fastos celebratorios del 5º Centenario del desembarco de Cristóbal Colón en América. Y tengo para mí que esa instalación no fue ingenua ni casual, ni inocente

Así, pues, para celebrar este Congreso de la Lengua nos encontramos con un problema desde la convocatoria misma. Y problema que voy a abordar en esta mesa porque la denominación de nuestra lengua es un tema central de la educación y más lo será –ya lo está siendo– en el Siglo XXI.

Sabemos que toda cuestión educativa se relaciona, lógicamente, con la lingüística, por lo que corresponde empezar recordando que esta mesa refiere y obliga a reflexionar los retos del español en la educación en el siglo XXI. Pero a mi criterio, dicho sea con toda responsabilidad, esta formulación confunde y maniata. En primer lugar porque los retos, que los hay, no los plantea "el Español" sino el neoliberalismo global que hoy predomina en el mundo, y que en materia educativa es, en mi opinión, especialmente peligroso porque la educación es un derecho humano. Y es un derecho colectivo en el marco de procesos institucionales de enseñanza y aprendizaje a cargo de maestros/as que por bastante más de un siglo han enseñado a leer y escribir en... Castellano. Lo que plantea un segundo choque: pues ahora en este país y desde hace mucho en países vecinos observamos el paulatino y peligroso reemplazo de pedagogos y maestros por gerentes e instructores provenientes de dudosas disciplinas.

Y es que la Educación entendida como el sistema de saberes y conocimientos que toda nación provee a la ciudadanía desde la primera infancia, y en particular desde el sistema escolar, es una cuestión no solamente pedagógica y no solamente de estrategias didácticas para transmitir y coordinar el aprendizaje de millones de niñ@s y jóvenes. Es, al mismo tiempo, una cuestión política

Y lo es porque educar a sus pueblos es una responsabilidad básica de todos los Estados. Educar y cómo hacerlo es una decisión política, como también lo es no hacerlo. O sea: hacer que un pueblo lea es una decisión política, y hacer que no lea también lo es. Por lo tanto, la precisión y modo de uso de la lengua que habla y en la que lee y se expresa cada pueblo, cada sociedad, ineludiblemente también lo es. 

Y si la lengua que hablamos es, inexorablemente, una cuestión política, entonces si nos despegamos de toda inocencia, pues digamos también que este Congreso también es político, porque es continuidad de una decisión tomada por las autoridades del Estado Español: la de consagrar a la lengua que ahora llaman "Español" como hegemónica síntesis de todas las lenguas de todos los pueblos que hablan lo que nosotros llamamos Castellano.

Desde ya que esa instauración, dicho sea con todo respeto, a mí me parece un error por varias razones y una de las principales es que no responde al devenir histórico de este continente en sus relaciones por más de cuatro siglos conflictiva con el Reino de España. E instauración inconsulta, que no representa a la gran mayoría de los pueblos americanos que hablan esta lengua, y que se parece mucho a una imposición autoritaria, de hecho inadmisible porque no responde ni atiende a las realidades de Nuestra América. 

Al contrario, esta imposición niega –igual que hace cinco siglos– la vigencia y vitalidad de las lenguas originarias que se hablan a la par del Castellano en lo que hoy son más de 30 naciones americanas. Como tampoco entiende ni parece aceptar el extraordinario aporte de los idiomas de la inmigración que, en maravillosa mixtura, constituyen también la lengua que verdaderamente hablamos aquí, en este continente: el Castellano Americano.

Y quiero ser muy claro: no estoy negando méritos a la muy respetable Academia de la Lengua, pero sí digo que más allá de su trabajo de policía lingüística, no estoy seguro de que todos sus miembros sean conscientes del uso político, económico, empresarial y globalizador que los sucesivos gobiernos de España han venido dando al idioma que llaman Español y yo Castellano Americano. 

Y usos, además, que fueron y son práctica de dominación por vía de la desnacionalización lingüística que nosotros, lógicamente, resistimos desde lo conceptual, político e ideológico. Y es que para nosotros esta resistencia es vital y se da precisamente en la educación, efectivamente entendida como el reto principal y decisivo que nos plantea este siglo XXI. En el que advertimos con creciente alarma que las políticas educativas que nos formaron como naciones independientes y castellano-hablantes están siendo cambiadas veloz y peligrosamente desde que el fuerte desarrollo europeo asistió a la España posfranquista, muchos de cuyos estamentos parecen haberse autoatribuído la misión de recuperar a sus viejas colonias ya no por el sometimiento armado, ni por la religión autoritariamente impuesta, ni por la conquista territorial, sino –como es visible desde los años 90 del siglo pasado– por medio de un nuevo sistema imperial económico-financiero y cultural, y ahora también educativo y lingüístico al que se prestan algunos gobiernos.

Todo lo anterior se observa con claridad, porque es cada vez más evidente el cambio de paradigmas. Ahora en la educación argentina (como ya se hizo en Chile y otros países) la intervención de empresas e instituciones transnacionales empieza a gobernar el sistema. Impone la disminución salarial, sataniza al sindicalismo educativo, recorta becas y ayudas, desmantela la Educación Técnica, elimina Institutos de Formación Docente y cancela la educación para adultos y trabajadores. Es coherente, así, con las políticas de desindustrialización, una de cuyas consecuencias es el abandono de la educación pública en el interior del país, en todos los niveles. Y abandono que es pedagógico, edilicio y de formación docente. Lo que en un país con el 60 % de inflación anual y uno de los cinco mayores endeudamientos del planeta, es poco menos que incendiario. 

Siguiendo ese libreto globalizador, impuesto por las normas leoninas del FMI, el actual gobierno argentino ha clausurado prácticamente todos los programas que en lo que va del siglo habían mejorado notablemente el sistema educativo. Pues ahora las políticas de "modernización y globalización" están imponiendo el abandono de la educación vinculada a nuestra memoria histórica, a la vez que se clausuró el Plan Nacional de Lectura y se eliminaron decenas de programas educativos complementarios de la educación formal en los niveles inicial, medio y superior. Así acabaron con los programas de educación por el arte, educación sexual, prevención de la violencia escolar, las orquestas infantiles y juveniles, los programas de ajedrez escolar, los centros de actividades infantiles y juveniles en contraturno, y los sábados con escuelas abiertas. Y por si fuera poco, también se frenó la universalización del sistema de formación docente virtual, gratuito y en servicio, y el desfinanciamiento de las 62 universidades nacionales públicas y gratuitas –que enseñan a dos millones de estudiantes– es brutal y solamente augura un futuro más que sombrío. 

En este contexto, la cuestión de la lengua que hablamos, la que se enseña y la que se distorsiona y confunde, es uno de los ejes centrales de la educación que viene, que para much@s será de efectos desastrosos si no reaccionamos, toda vez que los atentados idiomáticos –como cambiar el habla de un pueblo, e imponerle un nombre que no tiene ni reconoce– son graves para la libertad, la democracia y la literatura. 

Como apreciarán ustedes, esta reflexión sobre el idioma y la educación lo es también sobre la libertad y la democracia. Porque se destruye un sistema educativo que aún con fallas funcionó durante un siglo, eliminó el analfabetismo, y posicionó algunas universidades entre las mejores del mundo y de las que salieron tres Premios Nobel; y lo que se ve ahora, en cambio, es que sólo se responde a intereses empresarios transnacionales que no son todos ajenos a ciertas políticas de imposición lingüística.

Así, el proyecto educativo que llamamos neoliberal y que impulsan diversos gobiernos latinoamericanos, está en línea, y sin disimulo, con el mandato global de conquistar un mercado fabuloso y harto atractivo: la educación es, de hecho y ahora mismo, uno de los más apetecibles negocios que ofrece el planeta. Y negocio que hasta ahora no estaba en el mercado, digamos, por una serie de pruritos históricos que puntualiza la Dra. Emilia Ferreiro en su libro "Pasado y presente de los verbos leer y escribir". Y también la Dra. Adriana Puiggrós cuando plantea cómo el proyecto actual, en la Argentina, no sólo destruye la educación pública probada en más de cien años, sino que ya estamos teniendo analfabetos nuevamente. En la Argentina, amigas y amigos, en esta tierra que hasta 2015 tenía índices prácticamente cero de analfabetismo.

Hoy, en estos contextos, la lengua que hablamos y que nos vincula está también en riesgo desde el momento en que se le viene cambiando sutil pero autoritariamente el nombre que la designa, lo que acarreará un gigantesco problema identitario para nuestros sistemas educativos y obviamente para nuestros pueblos. 

Y problema agravado si recordamos que los nuestros son países en los que hoy se condena y desguaza la educación pública. Sólo en la Argentina tenemos unos 17-18 millones de chicos y chicas de entre 4 y 20 años a quienes hay que proporcionarles herramientas para el conocimiento. O sea que deben leer y sobre todo comprender lo que leen, condición básica para que sepan manejarse en el tiempo y el espacio históricos, para que desarrollen capacidad de abstracción y para que valoren el esfuerzo y la maduración que hacen a la esencia y calidad de cada saber. Pero para que todo eso sea posible hay que proporcionarles, además de condiciones estructurales, maestros capacitados que hayan aprendido ellos mismos esos saberes. Y para ello la consolidación de un idioma nacional y continental es condición sine-qua-non. Para apropiarse de él e incorporarlo como se incorpora el amor a la bandera y los símbolos patrios, que en Nuestra América son asuntos fundacionales. 

De donde vuelve a quedar claro que la educación no es solamente un problema pedagógico: la educación es un problema político, que está asociado a problemas sociológicos. Sobre todo hoy, cuando como sociedad estamos en proceso de embrutecimiento, gracias al gran pervertidor de la lengua y distorsionador de significados, que es el sistema multimediático argentino, enfermo de mensajes de frivolidad, ligereza, hedonismo, odio racial y pésimo lenguaje.

Al igual que hicieron los conquistadores de hace tres, cuatro y cinco siglos, la imposición de una lengua es un modo de la dominación. Y no pienso sólo en la América hispana de los tiempos coloniales. También en el enorme Brasil se impuso el portugués a cruz y espada, a sangre y fuego. También en Norteamérica los pueblos apaches, sioux y otros acabaron hablando Inglés. Y lo mismo en otros continentes. En Camerun, Costa de Marfil, Mali o Senegal los pueblos originarios hoy hablan Francés. En Namibia todavía se habla Alemán, y el Italiano está vivo en Libia, Eritrea y Somalia. Y millones de judíos que huyeron del nazismo hablaron el jiddisch como señal de identidad, hasta que los gobiernos israelíes impusieron el hebreo.

La lengua en que hoy y aquí nos entendemos es el Castellano Americano, que a su vez reconoce peculiaridades que no son dialectales sino verdaderos usos nacionales o regionales, como el Castellano Andino, el Castellano Mexicano, el Castellano Rioplatense que compartimos con Uruguay, el Yopará en Paraguay y las decenas de mixturas y combinaciones lingüísticas de la inmensa geografía latinoamericana.

Como educador con décadas de experiencia docente, yo me siento seguro y orgulloso de la lengua que hablo y enseño y en la que escribo, y que no se llama Español. Se llama Castellano y aunque Herta Müller, Premio Nobel de Literatura 2009, dice que la lengua no es la patria, yo creo que el Castellano Americano sí es mi patria cuando digo, leo, escribo y enseño.

Como escritor, el Castellano Americano está en mi ADN. Y a despecho del Diccionario Panhispánico de Dudas de la RAE, que en mi opinión erróneamente reserva el término Castellano para referirse al "dialecto románico nacido en el Reino de Castilla durante la Edad Media", o al "dialecto del español que se habla actualmente en esta región." Con lo que queda claro que en España han reducido el nombre de su lengua originaria, histórica y riquísima –el Castellano– para equipararlo a las otras lenguas cooficiales de territorios autónomos, como el Catalán, el Gallego o el Vasco. Al menos, digo yo, debieran modificar su Constitución...

La obra monumental de Antonio de Nebrija, la Gramática Castellana, publicada en 1492, fue el primer estudio de nuestra lengua y sus reglas. Y hace 200 años y en Venezuela, el enorme lingüista que fue Andrés Bello advirtió ya el eje de la cuestión, al titular su obra principal: Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanosAllí explicaba: "Se llama lengua castellana (y con menos propiedad española) la que se habla en Castilla y que con las armas y las leyes de los castellanos pasó a América, y es hoy el idioma común de los Estados hispanoamericanos".

Nuestra lengua era y es, sin dudas, el Castellano Americano. Confluencia del idioma que impusieron los conquistadores, con las incorporaciones y matices propios que en cinco siglos hablaron, y hablamos hoy, los pueblos de este continente. Y ésa era la lengua popular de la España medieval que trajeron a América, desde que en el siglo XII Alfonso El Sabio, rey de Castilla, hablaba a los habitantes de las ciudades que conquistaba en aquel idioma que entendían y hablaban y que se llamó desde entonces Castellano y se consolidó tres siglos después, cuando Antonio de Nebrija publicó su "Gramática castellana", que fue la primera gramática de una lengua moderna, antes que las del inglés, el francés o el italiano.

Por supuesto que esa lengua nacida en la España medieval es la madre de la nuestra. Y por eso el Castellano Americano es la mejor designación porque nos identifica y nos hermana políticamente, porque recoge tradiciones propias y enlaza parentescos nacidos en esta tierra prodigiosa a la que vinieron millones de extranjeros –de decenas de nacionalidades, culturas e idiomas– para asimilarse y enriquecer nuestra lengua, y a la vez gestar una cultura que a su vez parió la riquísima tradición literaria del Castellano de América.

Entiendo que dado que la Lingüística estudia la complejidad de los sistemas interrelacionados de una lengua histórica y, terminológicamente, se recogen y analizan los diversos usos denominativos de una lengua o familia de variedades, resultaría lógico que ambos términos fueran válidos: español o castellano. Pero cuando esa lengua histórica y tan popular es considerada necesariamente desde la sociología política, la educación de los pueblos y la práctica cotidiana de un continente entero, el nuestro, entonces la cosa cambia. Porque son las razones socio-culturales y socio-políticas las que definen la vida de los pueblos; no los textos escritos por abogados y constitucionalistas. 

Así como en España conviven las lenguas autonómicas (el euskera, el gallego, el catalán, el feble, el valenciano, el mallorquí y diversos dialectos regionales) de igual modo que en Italia y en toda Europa están vivos y actuantes decenas de dialectos, aquí en Argentina la Democracia que tan arduamente conquistamos, en menos de 30 años revitalizó casi todas nuestras lenguas originarias. Hoy por lo menos dos millones de argentinos hablan aymara, quechua, guaraní, mapuche, kolla, qom, wichí y una decena de lenguas más, ninguna de las cuales pretende neutralizar ni eliminar la lengua común que nos identifica en el mundo, que es el Castellano Rioplatense que hablamos argentinos y uruguayos cualquiera sea nuestro origen étnico.

Y es que esta lengua fabulosa, ocurrente e inagotable –cuyo nombre y validez están ahora en cuestión y a la que siempre se pretende legislar y encorsetar–, en boca de millones de latinoamericanos es capaz de parir frutos magníficos originados en la libertad de expresión de nuestros pueblos, siempre capaces de giros, hallazgos y retruécanos nacidos de su humor y sus pesares, y que multiplican su ya natural riqueza expresiva. No digo que esto en España no suceda, Dios me libre de ello, que ya es sabido todo lo que España nos ha dado, y no sólo inmigraciones de gente laboriosa sino que también son nuestros clásicos, nuestros maestros, nuestros formadores de estilos y estéticas. España nos ha dado, lingüísticamente, la vida misma. Bien o mal, convenciendo o zurrándonos, nos impuso y nos legó para siempre una lengua maravillosa. 

Pero en la tradición de Nebrija y de Bello, como luego en la de Martí, Sarmiento, Hernández, Borges y tantos americanos más, nosotros no hablamos "Español". Nuestra lengua viene de la península ibérica, claro está, pero se ha enriquecido, complejizado y autonomizado con muchísimos aportes, y hoy se compone de elementos lingüísticos de todos los idiomas que se hablan en Europa, y también en África por lo menos. La nuestra es una lengua nacida en la España medieval, sin dudas, e impuesta en este continente a fuerza de cruz y de espada, pero es a la vez una lengua que en boca de nuestros pueblos se hizo otra, una y múltiple

A ella contribuyeron hermanos de otras geografías, que no son iguales, pero son hermanos. Vinieron de países y provincias plurilingües, para ser aquí, en esta tierra, más plurales e inclusivos. Nosotros los chaqueños lo sabemos perfectamente: en mi tierra están vivos aún dialectos alemanes, checos, búlgaros, árabes, turcos, polacos, judíos de todas las diásporas, montenegrinos y ucranianos que formaron el Chaco contemporáneo junto a italianos, franceses, ingleses y suecos. Y a los que ahora se suman, enhorabuena, el guaraní, el qom, el wichí, el mocoiq. Y por supuesto el Yopará y el Guaraportuñol.

Esa amalgama fenomenal, maravillosa, que se produce cuando las lenguas son la tierra misma y son la identidad y son el habla de los pueblos, esa formación social y cultural que es la lengua nuestra, sudamericana, latinoamericana, indoamericana, es necesariamente un fruto plural que tiene hoy, ya, expresión y carácter idiomáticos peculiares, además de una propia y riquísima tradición literaria. Así la hablamos, y sobre todo así la escribimos y así es leída en todo el continente, porque es pronunciada y escrita en el Castellano de Nuestra América

Muchísimas gracias. •

sábado, 2 de septiembre de 2017

SANTO OFICIO DE LA MEMORIA, finalista del Premio SCANNO en Italia

En estos tiempos penosos, con mi Patria lastimada por la desaparición de Santiago Maldonado y la violencia que impone el gobierno, recibo una gran noticia: la versión italiana de mi novela SANTO OFICIO DE LA MEMORIA, en exquisita traducción de Pierpaolo Marchetti, es una de las 5 finalistas del Premio SCANNO, uno de los más importantes galardones literarios de Italia.
    Los otros 4 candidatos son: Daniel Pennac, Edna O'Brien, Hania Yanagihara y Paola Calvetti.
   Aquí el posteo en el FB de Pierpaolo, quien ha traducido buena parte de mi obra al italiano, y merecería este premio tanto o más que yo.
   Y ahora a cruzar los dedos, aunque igual me siento pleno con esta noticia!



viernes, 7 de julio de 2017

POR LA VUELTA

Debido a variadísimas razones de tipo personal, político, literario y de agotamiento, estuve ausente por tres semanas de esta página.

Para quienes se interesen en la continuidad de este blog, y por mis notas en el diario Página/12, he publicado:

Dos notas para un finde caliente, el lunes 26 de Junio:

Y el lunes 3 de Julio: Otro 55, autocríticas y nomases:
https://www.pagina12.com.ar/47962-otro-55-autocriticas-y-nomases

Y ahora vuelvo a este COSARIO con alegría, porque la estupenda Editorial Comunicarte, de Córdoba, luego de "La endiablada" ahora publica un nuevo libro, en preciosa edición ilustrada por Victoria Piñón. Es "El oso marrón", un cuento para niños que me ha dado muchas satisfacciones y que encuentra ahora su formato mejor!

jueves, 15 de junio de 2017

Los 28 puntos del IDEARIO de EL MANIFIESTO ARGENTINO

He aquí los 28 puntos del IDEARIO de El Manifiesto Argentino, que son la base ideológico-política del colectivo.
Fueron aprobados durante el 1er. Congreso Nacional. celebrado en Santa Fe el pasado 3 de Junio.

martes, 6 de junio de 2017

HA MUERTO ANTONIO SARABIA

Mientras estaba en el 1er.Congreso Nacional de El Manifiesto Argentino, en Lisboa, Portugal, se me murió un amigo entrañable, un colega brillante y magnífico: Antonio Sarabia, mexicano y autor de media docena de novelas estupendas, de cuentos inolvidables. A los 74 años, ya ciudadano lisboeta y todavía lleno de vida y proyectos, se fue como de regreso a los cielos de su Jalisco natal y nos ha dejado, a sus amigos, solos y sin saber cómo reaccionar.
      Me enteré con demora, y con demora rindo homenaje a un gran escritor, a un amigo inolvidable. Posteo, como tributo, una foto del año pasado en la lisboeta Plaza de la Alfándega y este "Soneto para Antonio Sarabia", que escribí y le envié hace un montón de años, cuando me invitó a la presentación de "Amarilis", una de sus novelas, y no pude ir porque estaba del otro lado del mar.

El grave maestro Sarabia, Antonio,
el que escribió de Moebius una Banda
y del Volcán los Condenados, ¡coño!
ahora en Ciudad Regia, y Dios lo manda,
presenta su Amarilis, libro grato
colmado de vértigo y sabrosura,
lleno de ciencia y ritmo todo el rato.
Y como siempre en él, con prosa pura,
Sarabia cuenta historias hábilmente.
Manjar de Francia el aire de su prosa
aunque es de puro México el torrente,
el prodigio narrativo y otras cosas.
Sarabia y Amarilis, quede escrito,
uno solo son: alma, pasión, grito.
                   Desde Resistencia, Abril de 1999.
Carajo con la Muerte, cuando se lleva tipos así.

sábado, 20 de mayo de 2017


El MANIFIESTO ARGENTINO anuncia su 1er. Congreso Nacional, a realizarse en la Ciudad de Santa Fe el día Sábado 3 de Junio venidero.

Delegaciones y representantes de las 22 provincias y la CABA se harán presentes en dicha ciudad desde el Viernes 2, con el objetivo de debatir y aprobar el Nuevo Documento Liminar del colectivo fundado en 2001 y relanzado en Agosto de 2016.

Será un encuentro de trabajo y camaradería, y quienes estén interesados en participar deberán comunicarlo cuanto antes –por mail– a nuestra dirección oficial:
elmanifiestoargentino@gmail.com

miércoles, 17 de mayo de 2017

Centenario de Juan Rulfo

Ayer fue el centenario del nacimiento de quien tuve la inmensa fortuna de que fuese mi maestro y amigo, durante los años de mi exilio en México, JUAN RULFO. 

En algunos libros (Final de Novela en Patagonia, entre ellos) me referí a aquella relación que para mí fue trascendente. 

Hoy en su centenario lo evoco con el mismo, viejo, intacto cariño, con esta foto en la Plaza de Coyoacán, circa 1980, donde nos reuníamos los sábados de mañana en la Librería y café El Juglar.

martes, 18 de abril de 2017

El Manifiesto Argentino frente al autoritarismo y la violencia gubernamental

El Manifiesto Argentino

Frente al autoritarismo y la violencia gubernamental que degradan la Democracia, 
los problemas sociales se resuelven con medidas políticas y económicas

El rumbo económico del gobierno de la Alianza PRO-UCR no ha logrado la mentada reactivación, ni atrajo las inversiones prometidas para la creación de puestos de trabajo. La inflación se ha duplicado con respecto a 2015, parece irrefrenable y profundiza la pérdida de poder adquisitivo mientras el continuo y desmesurado aumento de tarifas hunde las posibilidades de pequeños y medianos empresarios y comerciantes. 

Pero además la inmensa mayoría de la población sufre de hecho el ajuste no declarado. El tope o la negación de paritarias, los despidos masivos, la desocupación creciente de los empleados informales y el cierre de miles de empresas y emprendimientos están aumentando dramáticamente la pobreza y es ya indisimulable la reaparición del hambre en las barriadas populares. Así, la vida cotidiana se torna cada vez más difícil, y empuja al crecimiento de la resistencia y del movimiento opositor en todo el territorio nacional.

Frente a esta ya obvia realidad, el actual gobierno viene desarrollando una gigantesca campaña de manipulación pública en todo el país, buscando presentar a los que protestan como violentos y desestabilizadores mientras los medios hegemónicos, todos oficialistas, exigen dureza frente a los ciudadanos que reclaman. El objetivo evidente es autojustificar la represión abierta contra las movilizaciones populares. 

Este peligroso deslizamiento hacia un autoritarismo de supuestos “ley y orden”, que se basa en la amenaza de durísima represión para controlar a los sectores populares y a toda protesta opositora, los lleva a conductas ilegales desde el Estado que el Pueblo Argentino ya conoce. El desconocimiento de los derechos constitucionales y el discurso amenazante sólo conducen a que las fuerzas de seguridad actúen con permiso abierto para la arbitrariedad y la fuerza bruta contra la ciudadanía.

El Manifiesto Argentino rechaza y condena todas las campañas de “mano dura”, especialmente ahora, cuando la resistencia popular está logrando colocar en el centro del debate la catástrofe productiva y social de la política económica del Macrismo. 

El evidente desastre económico-social que produce el gobierno mediante favoritismos familiares, de clase y empresariales, y otras formas de corrupción y nepotismo, le hace creer que profundizando la grieta que impulsó –y que sigue profundizando y sostiene con sus multimedios– podrá alcanzar un éxito electoral que se le presenta difícil. 

La represión a los docentes y a los manifestantes en la Panamericana durante el paro nacional; el ilegal ingreso de la policía jujeña a la Universidad Nacional y la detención de dirigentes estudiantiles; el desalojo de los trabajadores de AGR-Clarín a manos de cuerpos policiales armados; las represiones en La Plata y Mar del Plata a quienes manifestaban contra el Presidente, más la detención de Milagro Sala y otros compañeros de la Tupac tanto en Jujuy como en Mendoza, son momentos de una misma política: el gobierno provoca a las fuerzas democráticas mientras impulsa un proyecto de ley para penar las manifestaciones públicas e invalidar el derecho a protestar.

El Manifiesto Argentino repudia y rechaza la forma autoritaria de gobierno que hoy caracteriza a la Alianza PRO-UCR, y convoca a todas las fuerzas democráticas del país, cualquiera haya sido su voto en 2015, a defender la institucionalidad. 

Los problemas sociales necesitan soluciones políticas, económicas y sociales. La violencia estatal ilegítima nunca solucionó nada, y al contrario agravó siempre las condiciones de vida del pueblo, y aun la de aquellos que creyeron en un primer momento en supuestos beneficios a su seguridad personal. 

El Manifiesto Argentino exige respeto a las libertades públicas; garantías al derecho a reclamar y protestar, y en especial al derecho de huelga; y el fin de todo disciplinamiento colectivo e imposición del discurso único que censura en medios públicos y privados, y/o despide a quienes expresan ideas alternativas. Y reclama también el respeto a los jóvenes de las barriadas populares, así como el fin de toda represión por parte de las policías y todas las fuerzas de seguridad. 

El Manifiesto Argentino sostiene y proclama que la construcción de la Paz social sólo el posible sobre la base de la justicia, la igualdad, la prosperidad del conjunto, y el trabajo y la educación para todos
En la República Argentina, 16 de abril de 2017.

Junta Promotora Nacional Ejecutiva de El Manifiesto Argentino: 

Mempo Giardinelli, Roberto “Tito” Cossa, Fortunato Mallimaci, Alejandro Mosquera, Emilce Moler, Noé Jitrik, Adrián Paenza, Tununa Mercado, Luis Borda, Andrés Avellaneda, Fernando Basso, Arnaud Iribarne, Carlos Bosch, Julio Rudman (Mendoza), Carlos D. Resio (Misiones), Natalia Porta López, Atilio Fanti (Chaco), Pedro Peretti (Rosario), Mónica Ambort, Graciela Bialet, Jorge Felippa, Juan Pablo Verguilla (Córdoba), Miguel Russo, Graciela Falbo (La Plata).

lunes, 10 de abril de 2017

El Manifiesto Argentino repudia la represión a los docentes de la Escuela Itinerante


Ante la violencia gubernamental que es de dominio público a pesar de la censura que ejercen los medios oficialistas –en particular los diarios Clarín y La Nación, todo el sistema de televisión abierta y la señal TN– El Manifiesto Argentino repudia la BRUTAL REPRESIÓN A LOS DOCENTES que instalaban pacíficamente una Escuela Itinerante en la Plaza del Congreso, en la Ciudad de Buenos Aires.

Aunque se había solicitado autorización policial, mientras erigían una estructura en absoluto orden y tranquilidad los docentes fueron brutalmente atacados por la policía al caer la noche.

Esta represión, que se sabe que fue ordenada personalmente por el Presidente de la Nación, ha causado algunos heridos, en particular maestras de escuelas primarias, y además fueron detenidos y heridos cuatro reconocidos docentes.

La bestialidad típica de dictaduras que se cierne sobre la República Argentina desde hace algunos meses, se ha agudizado en las últimas semanas en base a decretos ilegales y de claro contenido dictatorial que viene emitiendo el gobierno de la Alianza Macrista-Radical en contra de la Constitución Nacional y de todas las leyes que reglan la convivencia argentina, y al amparo de las cuales no hubo represión ni una sola víctima que lamentar en el período 2003-2015.

Esta violencia institucional recuerda, de manera inocultable, al Terrorismo de Estado que padeció el Pueblo Argentino hace tres décadas.

El Manifiesto Argentino se declara, por lo tanto, alerta y comprometido a:

ø exigir la inmediata liberación de los maestros detenidos en la Comisaría 6ª de la Ciudad de Buenos Aires;

ø resistir todos los atropellos policiales y de las llamadas "fuerzas de seguridad", junto a la ciudadanía y por todos los medios legales y pacíficos;

ø reiterar nuestro absoluto e incondicional apoyo a los docentes argentinos que luchan por paritarias nacionales y en defensa de la Educación Pública que tanto desprecia el mandatario actual.

ø reclamar a las centrales sindicales –CGT y CTA– la convocatoria a un inmediato paro general con movilización durante la próxima semana, con las consignas "Docentes argentinos somos todos los trabajadores" y "No a la violencia gubernamental".

En la República Argentina, noche del 9 de abril de 2017.

Junta Promotora Nacional Ejecutiva de El Manifiesto Argentino:
Mempo Giardinelli, Roberto “Tito” Cossa, Fortunato Mallimaci, Alejandro Mosquera, Emilce Moler, Noé Jitrik, Adrián Paenza, Tununa Mercado, Luis Borda, Andrés Avellaneda, Fernando Basso, Arnaud Iribarne, Carlos Bosch, Julio Rudman (Mendoza), Carlos D. Resio (Misiones), Natalia Porta López, Atilio Fanti (Chaco), Pedro Peretti (Rosario), Mónica Ambort, Graciela Bialet, Jorge Felippa, Juan Pablo Verguilla (Córdoba), Miguel Russo, Graciela Falbo (La Plata).

miércoles, 29 de marzo de 2017

EL MANIFIESTO ARGENTINO en reunión con CFK

ENCUENTRO ENTRE EL MANIFIESTO ARGENTINO Y CFK

Una delegación del colectivo EL MANIFIESTO ARGENTINO (MA) integrada por Mempo Giardinelli, Alejandro Mosquera y Pedro Peretti compartió con la Ex Presidenta una reunión en el Instituto Patria HOY, martes 28 por la tarde.
Durante una hora y media intercambiaron ideas sobre la importancia de la profunda Reforma Constitucional que viene impulsando el MA.
Durante la charla se pudo apreciar el reconocimiento de la Ex Presidenta al trabajo político del colectivo y se entusiasmó particularmente en la idea de la CONFLUENCIA NACIONAL Y POPULAR que el MA viene proponiendo.
La conversación fue amena y se coincidió en el acompañamiento mutuo en la construcción de una alternativa electoral para Octubre. Otra fuerte coincidencia fue la identificación de la gravísima situación económica que afecta a los trabajadores, los sin empleo y las clases medias, producto de las salvajes políticas neoliberales del gobierno macrista.
Los integrantes de el MANIFIESTO ARGENTINO invitaron a CFK al próximo Congreso Nacional que el colectivo se encuentra organizando y al que Cristina Kirchner se comprometió a acompañar.

lunes, 20 de marzo de 2017

El MANIFIESTO ARGENTINO y el 24 de Marzo

El Manifiesto Argentino

A 41 años del golpe y la dictadura genocida,
marchamos con Memoria junto al pueblo que resiste

La firme protesta popular por el presente ominoso que impone el macrismo en este aniversario del 24 de marzo de 1976 está en las calles. El reclamo por la Verdad y la Justicia, contra la impunidad de ayer y la de hoy, y por los derechos de todos, está vigente.

El Manifiesto Argentino marchará en esta histórica jornada –junto a los docentes en lucha y a los trabajadores que resisten– por los compatriotas que en todo el territorio nacional sufren las consecuencias de las políticas neoliberales que con absoluta insensibilidad social instrumenta el gobierno.

El Manifiesto Argentino marchará por los despedidos y ofendidos, por los sin trabajo, por los trabajadores, por la igualdad de género, por los que luchan, por los que sufren, por Milagro Sala y por todos los compañeros presos.

Mientras el gobierno macrista-radical se empeña en garantizar la impunidad de los genocidas y en particular de los socios empresariales de la dictadura, y busca imponer el olvido, ataca a las organizaciones y personas emblemáticas de la preservación de la Memoria y por eso pregona el Negacionismo, El Manifiesto Argentino trabaja en cambio por un Ideario que propone medidas, acciones y políticas para enfrentar y desterrar los ciclos neoliberales de una oligarquía que cíclicamente produce crisis para enriquecerse aún más, y las descarga sobre los trabajadores, los empresarios nacionales, los jóvenes y estudiantes y los profesionales y científicos.

El Manifiesto Argentino marchará este 24 proponiendo a la ciudadanía una nueva Constitución Nacional gestada desde abajo, o sea desde la concientización amasada en asambleas de los sectores populares. Porque la nueva Constitución no deberá ser el producto de acuerdos dirigenciales, ni de élites de juristas, ni sometida a las trabas y limitaciones que se vienen imponiendo desde la bestial y antijurídica eliminación de la última Constitución Nacional genuina, democrática y con espíritu social, como fue la de 1949. Y la cual fue eliminada bestialmente por un "bando revolucionario" el 27 de abril de 1956 firmado por los golpistas Aramburu, Rojas y una camarilla de apellidos de rancia oligarquía. Y hecho que –como El Manifiesto Argentino viene subrayando– ha sido tolerado y olvidado por todas las dirigencias argentinas en los últimos 61 años.

El Manifiesto Argentino propone y lucha, en esta circunstancia, por la Memoria, la Verdad y la Justicia, en el camino hacia una nueva Constitución ­Nacional que abra el camino hacia un Estado Democrático en el que el pueblo delibere y gobierne no sólo a través de representantes sino con participación activa y firmes controles republicanos, con una concepción amplia de los Derechos Humanos, y con soberanía popular sobre los recursos que son de toda la Nación y donde los funcionarios que evadieron toda su vida en paraísos fiscales no puedan seguir imponiendo impuestos y tarifas más caras.

Ese nuevo umbral común, además, elevará a la Memoria, la Verdad y la Justicia a rango constitucional, para que ningún dinosaurio político vuelva a pretender que el genocidio no fue tal, que los desaparecidos no son los que fueron, y que los Derechos Humanos son un relato descartable.

Ante la extrema gravedad del presente y las políticas del macri-radicalismo en el poder que han hecho estragos en sólo 15 meses de gobierno, este 24 de marzo El Manifiesto Argentino marchará junto al pueblo desde Tacuarí y Avenida de Mayo, para subrayar que esta fecha no es una efeméride cualquiera, sino una jornada de rebeldía del pueblo argentino. 
En la República Argentina, 18 de Marzo de 2017.

Junta Promotora Nacional Ejecutiva de El Manifiesto Argentino: Mempo Giardinelli, Roberto “Tito” Cossa, Fortunato Mallimaci, Alejandro Mosquera, Emilce Moler, Noé Jitrik, Adrián Paenza, Tununa Mercado, Luis Borda, Fernando Basso, Arnaud Iribarne, Carlos Bosch, Andrés Avellaneda, Julio Rudman (Mendoza), Carlos D. Resio (Misiones), Natalia Porta López, Atilio Fanti (Chaco), Pedro Peretti (Rosario), Mónica Ambort, Graciela Bialet, Jorge Felippa, Juan Pablo Verguilla (Córdoba), Miguel Russo, Graciela Falbo (La Plata).