Cosario de Mempo
El blog de Mempo Giardinelli
Aviso por los comentarios
AVISO: Es probable que en algunas redes sociales existan cuentas, muros y/o perfiles a mi nombre. NADA DE ESO ES VERDADERO. TODOS SON FRAUDULENTOS.
Las UNICAS 2 (dos) vías de sociabilidad virtual que manejo personalmente son
este BLOG
y mi perfil en FACEBOOK, que lleva mi nombre y es fácilmente reconocible por estar vinculado a la FUNDACION que presido en el Chaco.
Ninguna otra cuenta, muro ni perfil —en Facebook, Twitter o donde sea— me representa. Por lo tanto, no me hago cargo de lo que ahí puedan decir o escribir personas inescrupulosas.
lunes 19 de marzo de 2012
Gracias ALIJA e IBBY !!
jueves 23 de febrero de 2012
Confesión virginiana
Desde que era un chico, me impresionó una frase que está pintada en una de las paredes de El Fogón de los Arrieros, en Resistencia. Creo recordar que dice: "Un solo ser te falta, y todo está despoblado". No recuerdo de quién la habían tomado, posiblemente de un francés de los años '50. No tiene importancia. Lo que ahora me importa es que parece reverberar en algún rincón de mi memoria, como si pretendiera ocupar un escenario que no le pertenece, o que no debería. Lo cierto es que resuena en alguna pared de mi cerebro, probablemente porque esta noche me siento desolado, completamente vacío, valga el oxímoron, y sólo escribir serena mi espíritu.
O eso quisiera yo. Escribir como mi amiga Angélica, que es la máquina literaria más perfecta que he conocido, toda ella un engranaje de ideas, imaginación y oraciones que embonan para crear belleza y sentimientos. Pienso tanto en mi amiga, como poco le escribo. La quiero tanto como escasamente se lo digo. Pero así es de necio este corazón mío, que al menos ahora, tan distante de mi pueblo y mi casa, apenas tiene resto para leves culpas, minúsculas envidias, ninguna autoindulgencia y acaso sonreir patéticamente hacia la noche, que sabe devorar todo lo inútil.
Quizás deba disculparme, porque sé que este texto es heterodoxo para un blog. Claro que no está probado, aún, que las nuevas tecnologías no soporten desánimos y desamores, pero sí, es cierto que esta reflexión acaso resulte inusual, inesperada en este sitio que visitan los pocos, mudos testigos que constituyen mi preciosa cofradía de piadosos lectores.
He comenzado una nueva novela.
Me disculpan el circunloquio, amigos, amigas, pero sólo ahora veo que es esto lo que quería compartir esta noche. Necesito hacerlo, yo que ya no fumo y casi no bebo, acaso para paliar esta angustia que me doy cuenta que es de esas, bien cabronas, que te imponen la soledad y el desamparo.
No es recomendable empezar una novela en estas condiciones, pero así son las cosas.
Y además en este instante este blog y una irregular página en féisbuc son, diría yo, mis únicas ventanas al mundo. Entonces bien puedo, dada la noche abrumadora, asomarme a respirar.
De todos modos si mañana me arrepiento, volaré esta entrada. Y en tal caso, confío, también me disculparán.
martes 14 de febrero de 2012
Malvinas: sigue el debate con Lanata
domingo 12 de febrero de 2012
Versión completa de una entrevista para TELAM
Cuestionario de Milena Heinrich (Telam), con respecto a la campaña "Pasión por leer", del Ministerio de Educación de la Nación.
-¿Cómo definirías la iniciativa de distribuir libros en la cancha?
—Esta es sólo una de las muchas campañas de lectura que existen en el país. El Estado sostiene unas cuantas, y ésta acaso sea la más popular por estar vinculada al fútbol.
-La elección de los títulos contribuye a que este lector supuestamente menos entrenado se enganche mejor? ¿O cualquier título lograría el mismo efecto?
—Por supuesto que darle cuentos de fútbol a un público al que obviamente le interesa el tema refuerza las posibilidades de que antes o después del partido los textos sean leídos. No conozco todos los cuentos pero sé que pueden gustar mucho los de Soriano y Fonseca. En otra ocasión se distribuyeron cuentos de Fontanarrosa, Galeano, Benedetti, Saccheri e incluso mi cuento "El hincha", y el resultado fue excelente. Yo he visto que después del reparto no quedaba ningún ejemplar en las tribunas. Y además es bueno que se sepa que los autores donamos los derechos de autor para estas ediciones.
-¿Afirmas el mito de que los apasionados por el futbol no leen?
—No. Uno de mis textos más populares y leídos en todo el país es precismente "El hincha". Y son muchísimos los fanáticos de Vélez que me lo comentan, lo reproducen en páginas web dedicadas al Club, me escriben, lo hacen circular en You-tube en la estupenda versión leída por Alejandro Apo, quien también contribuye a que esta literatura se conozca.
-¿Hay fútbol para todos, crees que este plan se podría enmarcar en "literatura para
todos"?
—La literatura siempre es para todos. Lo nuevo ahora es que desde hace unos años el Estado, a través del Ministerio de Educación, sostiene el Plan Nacional de Lectura que organiza acciones en las escuelas y una Campaña de Lectura permanente que edita buenos textos para distribuir en lugares no convencionales. Es parte de lo que algunos reclamábamos durante los 80's y los 90's. Hace 25 años en la revista Puro Cuento proponíamos estas políticas públicas de lectura. Hoy se lee bastante más que hace una década, y no sé si esto entrará en la categoría "literatura para todos" pero se acerca mucho.
- ¿Hay un déficit en la lectura en general? ¿Por qué? ¿Qué más se puede hacer para
que la gente lea?
—Sospecho que hay una gran recuperación. Lo sabremos con exactitud cuando estén los resultados de la 2ª Encuesta Nacional de Lectura que se está haciendo ahora mismo. Las últimas cifras son de 2001 y eran paupérrimas. Pero ahora existe una saludable de "moda" de "promoción de la lectura", hay congresos en todo el país, están estas políticas estatales y hay también más ONGs dedicadas al tema. La CONABIP renovó en gran medida los acervos de las bibliotecas populares; el Ministerio de Educación manda libros nuevos a las escuelas todos los años; existe el Programa Libros y Casas que incluye libros en las viviendas sociales; Desarrollo Social pone rincones de lectura en los centros comunitarios... Todo esto contrasta con la soledad que nos rodeaba en las primeras épocas de la democracia recuperada, y con la frivolización del país en los 90. Entonces, este cambio tiene que estar produciendo resultados, y lo veremos con la Encuesta Nacional de Lectura. Claro que sería importante que esta encuesta no se hiciera cada diez años, sino todos los años, o por lo menos bianual, para que en la mitad de cada gestión presidencial se pudieran tomar decisiones correctivas si las cosas no van bien.
-¿Que es la lectura para vos? Qué se aprende con un libro? Para qué sirve leer?
—Bueno, vamos por partes... La lectura no es más, ni nada menos, que el camino hacia el conocimiento. Todo mi libro "Volver a leer. Propuestas para ser una nación de lectores" (Edhasa, 2006) desarrolla esta idea. Leemos para saber, y entonces el que no lee no sabe. Ahora, en cuanto a lo que se aprende, haría una salvedad respecto de tu pregunta: el domicilio de la lectura ya no es exclusivamente el libro. Las redes sociales virtuales son una gran herramienta y hay buenas bibliotecas virtuales. Y leer "sirve" para muchas cosas, pero sobre todo sirve para aprender, para ponerte en el lugar del otro, para comprender mejor a las personas y las situaciones, y sirve para entretenerse y para disipar la angustia. Los buenos lectores, además, suelen escribir mejor. No entiendo cómo hay personas que soportan hacer largas colas sin un libro en la mano...
-Cuáles son tus propias estrategias para que los otros lean? En tu caso tenés una fundación que promueve la lectura, desde qué lugar lográs acercar la lectura a la gente?
—Nuestra Fundación desarrolló algunas estrategias que ya han probado su eficacia, han sido premiadas y adoptadas por los gobiernos de varios países. No en vano tenemos un Foro Internacional que atrae a autores, pedagogos, promotores y académicos, porque allí encuentran lo que en otros lugares no: miles de lectores.
Y esto sucede en el Chaco, no precisamente un lugar en el que nademos en la abundancia. Esto nos obligó, desde los 90, a ser creativos para que pocos libros circularan entre muchas manos, muchas mentes y muchos corazones. Desde 1996 hacemos este Foro Internacional por el Fomento del Libro y la Lectura en el que participan miles de personas para estar en contacto con los autores, propiciamos en esos días que los escritores se encuentren con lectores jóvenes en las escuelas y las bibliotecas tanto del centro de la ciudad como de la periferia. Los chicos se preparan para esperarlos y nosotros trabajamos sin imponer, y sobre todo sin obligar a leer, que es la receta más segura para generar rechazo... Hemos propuesto al Estado que se habilite tiempo diario de lectura en las escuelas y muchas provincias ya adoptaron la medida, siguiendo la estrategia propuesta en mi libro "Volver a leer". Entonces, miles de chicos del interior del país tienen "permiso oficial" para leer algo por placer antes de comenzar cada jornada de clase. Y de hecho ahora lo promueve también el Ministerio de Educación de la Nación. Hemos creado un ejército de voluntarias lectoras que hacen este trabajo de mediación en escuelas, comedores, hospitales, orfanatos, cárceles. Ésa es la misión de nuestro Programa de Abuelas Cuentacuentos, integrado por más de 2.000 abuelas (y también abuelos) en más de 80 ciudades del país. Algunas llevan ya muchos años leyendo a los mismos grupos de niños, que ya son lectores avezados y a su vez leen a otros chicos a sus familiares. Así venimos proveyéndolos de buena literatura en un cuidado orden creciente de dificultad. ¡Los chicos las adoran! Porque la única manera de acercar la lectura a la gente es desde el amor. Y lamento si suena cursi y es antiacadémico, pero la huella afectiva que se produce cuando un adulto lee sostenidamente ante un niño, no digo que sea una garantía, pero aumenta significativamente las posibilidades de que, cuando crezca, ese niño sea un lector.
lunes 6 de febrero de 2012
Refutación sobre Malvinas
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El caos de hace 10 años
sábado 17 de diciembre de 2011
Presentación de "Resistir en la esperanza", libro de Adolfo Pérez Esquivel
Estas son las palabras que pronuncié anoche en el Rectorado de la Universidad Nacional de La Plata, en la presentación del libro de Adolfo Pérez Esquivel, junto al querido amigo Fortunato Mallimaci.Thomas Merton (1915-1968), un francés de madre neozelandesa, educado en Inglaterra y ciudadano estadounidense, fue un monje trapense que se doctoró en Cambridge con un trabajo sobre "la naturaleza y el arte en William Blake".
Se convirtió al catolicismo en 1938 y en 1941 ingresó a la Abadía de Getsemaní, en Kentucky, donde se ordenó sacerdote en 1949 y tomó el nombre de Father Louis.
"La montaña de los Siete círculos" es su obra más reconocida, leída y traducida (es de 1948), en tanto declaración de fe pacifista, integradora de razas y especie de larga oración en favor del diálogo interreligioso. Merton luchó también por los Derechos Civiles y la Justicia Social, y perfectamente podemos considerarlo uno de los antecesores filosóficos de la Teología de la Liberación.
También poeta contemplativo, fue amigo de Ernesto Cardenal y en la Argentina lo tradujo al castellano un poeta judío, Miguel Grinberg.
Junto con Robert Lowell (también convertido al catolicismo) ambos figuran entre los poetas más importantes de los Estados Unidos en la segunda mitad del Siglo XX.
Por su parte Mahatma Gandhi, o Alma Grande para el pueblo de la India (1869-1948) es mundialmente conocido como líder espiritual y padre de la Resistencia Pacífica. Dirigió la lucha por la Independencia de la India (lograda en 1947, ya casi octogenario) y estuvo preso del colonialismo inglés por muchos años. En la cárcel empezó sus célebres ayunos como expresión y modo de la protesta no-violenta.
En 1947, al proclamarse la Independencia de la India, Gandhi procuró la unidad de su gigantesco y milenario país impulsando la integración entre hindúes y musulmanes, y estuvo muy cerca de lograrlo. Pero como todos ustedes saben, esa idea magnífica fue frustrada por un fanático de la intolerancia que lo asesinó y cuyo nombre miserable no merece ni mención en la Historia. De esa tragedia personal nació la tragedia contemporánea de dos gigantescos países (India y Pakistán) que desde entonces coexisten como dos vecinos que se odian.
De San Agustín, en cambio, seguramente Fortunato sabe mucho más que yo. Por eso diré solamente que este teólogo latino nacido en Hipona, en el Norte de África, en lo que hoy llamamos Argelia, fue uno de los primeros grandes pensadores del Problema del Mal, al cual vinculaba con la fe impuesta y no fundada en la razón. De origen maniqueísta, Agustín de Hipona analizó la naturaleza del Mal a partir de la idea de que "Dios es luz, sustancia espiritual de la que todo depende y que no depende de nada". El Mal, para él, debe ser entendido como pérdida de un bien, como ausencia y no como sustancia.
Luchador tenaz e incansable contra las herejías y los cismas que amenazaban a la ortodoxia católica, cuando Roma cayó en manos de Alarico (en el año 410), y se acusaba duramente al cristianismo de ser responsable del derrumbe y de todas las desdichas del imperio, Agustín de Hipona escribió La Ciudad de Dios. El tema central de su pensamiento siguió siendo la relación del alma, perdida por el pecado y salvada por la gracia divina, con Dios. De ahí el carácter espiritualista que se aprecia en sus Confesiones, en las que se planteó un largo y ardiente diálogo entre la criatura y su Creador.
Por supuesto, yo no vine aquí a hablar de Teología, que no es mi materia, ni tampoco de Literatura, que sí lo es. Como ustedes, estoy aquí para presentar el libro de Adolfo Pérez Esquivel, nuestro Presidente de la Comisión Provincial por la Memoria, mentor y amigo, hombre plural de nuestro tiempo. Y digo plural porque siempre tuve la impresión de que Adolfo, sin perder nada de su individualidad, ES, con los demás. ES, en la moralidad extrema de una formación que me parece espartana. Y sobre todo ES, en lo colectivo. Quizás por eso me resulta curioso que haya sido galardonado con el Premio Nóbel, que suele ser más bien un reconocimiento individual.
La verdad es que desde hace un par de días vengo pensando cómo mostrar en este pequeño texto a este hombre que se muestra a sí mismo, transparente y sencillo, en este libro que es, casi, una autobiografía.
Pero una autobiografía, tengo para mí, sólo se explica cabalmente a partir de lo que formó al biografiado. Su esencia está en lo que lo constituyó, y lo que constituye a las personas de nuestro tiempo y de todos los tiempos son sus lecturas. Con lo que estoy diciendo, por cierto, que incluso en este mundo cibernético y tecnológico, digital y virtualizado, no hay constitución de pensamiento, no hay esquema ideológico ni conocimiento ni moral, si no surge de las lecturas. Como le pasó a Sarmiento, a Lugones y a Roberto Arlt, por mencionar algunos intelectuales moralistas de nuestra Argentina. O si algunos de ustedes quieren otros ejemplos, ahí tenemos al Ché Guevara y a Jauretche, como más recientemente a David Viñas o León Rozitchner. Y tantos más.
Con lo que estoy diciendo, si consigo ser claro, que todo biografiado se explica intelectualmente mediante sus padres fundadores. Y es así como yo encuentro a Merton, a Gandhi y a San Agustín en Adolfo Pérez Esquivel. Podríamos sumar a Martin Luther King, desde ya, y por qué no a la Madre Teresa de Calcuta. Pero confieso que ignoro casi todo de sus legados, de modo que por eso me concentré en estos tres poetas —que lo fueron— quienes, para mí, determinaron la construcción del hombre plural y luminoso que es nuestro Adolfo. Quien ha escrito este libro —o quizás debemos decir que lo fue escribiendo a lo largo de muchos años— que es editado por uno de sus nietos, Andrés, y que instantáneamente se convierte en un libro al que de ahora en más vamos a ir leyendo a menudo todos y todas, los que estamos aquí y los de extramuros.
Y digo que "lo vamos a ir leyendo" porque RESISTIR EN LA ESPERANZA no es un libro para leer de punta a punta, como leemos habitualmente, sino que es un libro para consultar. Para leer de a traguitos, digamos. Tan conceptuoso es, este libro, que esta mañana yo pensaba que ese estilo prosódico de Adolfo, ése su marcar acentos y pronunciaciones, viene de ahí mismo, de la conjunción de influencias que él mismo reconoce desde el vamos, en la página 14, donde reconoce sus lecturas iniciales de Merton, de Gandhi y de San Agustín. Especie de triunvirato moral que rige su vida, si se me permite conjeturar semejante cosa, toda vez que conjeturar vidas ajenas es algo que no debe hacerse, y mi mamá, si viviese, ya me lo estaría reprochando por maleducado.
Pero ese triunvirato, me parece, ejerce un magisterio trascendente y sutil. Lo vemos en varias páginas (p.e.44), y también podemos apreciarlo en uno de los textos para mí más conmovedores de este libro: "El terrorismo y el color amarillo" (pág. 114), que termina con prosa conceptual y poética. Lean ustedes esa página 117 y ya me dirán si no están allí Merton, Gandhi y Agustín.
Comentado así este libro, al pasar, déjenme concluir opinando que me parece otro acierto la interesantísima organización que realizaron abuelo y nieto, que repasa los grandes temas de preocupación de este hombre plural que llamamos confianzudamente Adolfo, y quien además de plural es un hombre impar y al que por todo eso honramos esta tarde.
El libro se compone de estos capítulos:
-La Paz, la Democracia, los Derechos Humanos.
-La Religión.
-La Deuda Externa. La Juventud, la Educación.
-El Mundo, América Latina, los Pueblos Originarios, la Argentna.
Y dentro de estos últimos hay un recorrido impactante y vastísimo por figuras de nuestro tiempo con los que de un modo u otro Adolfo ha interactuado, y nosotros con él: el Ché Guevara, Fidel Castro, Evo Morales, Hugo Chávez, Las Madres y las Abuelas, y, sobrevolando todo, esa hechura notable que es el Servicio Paz y Justicia.
Tentados a escoger fragmentos, por todos lados encontramos sabiduría y un tono moral tan severo como inclaudicable. Todo eso que, más allá de muchas ideas que hoy son ya lugares comunes, sabiduría popular establecida, hace de este compendio un ideario perfecto. El ideario de un hombre inusual, por su coherencia y su militancia consecuente.
Gracias por haberme dado esta oportunidad de celebrarlo. •
jueves 8 de diciembre de 2011
Presentación de mi libro CARTAS a CRISTINA

martes 6 de diciembre de 2011
Mi nota de hoy en Página: Seguir con la buena memoria
sábado 3 de diciembre de 2011
El décimo infierno: película terminada
jueves 1 de diciembre de 2011
Mi nuevo libro en librerías, desde hoy

Publicado en estos días por Ediciones B, he aquí el texto de la contratapa del libro:
"Cristina –así, a secas– es una figura convocante, popular, polémica, amada y rechazada sin matices. Cristina es la mujer que se quiebra cuando recuerda a Néstor Kirchner, la que desafía a los poderes antagónicos, la que reprende a sus ministros, la que nos representa en el mundo y es reconocida como una política brillante hasta por sus detractores.
